Romper el silencio: ¿cómo ayudan los chatbots de la IA a combatir la soledad?

Resumen

Aunque los acompañantes de la IA ofrecen soluciones potenciales para combatir la soledad, es importante reconocer y abordar los riesgos que plantean, como los prejuicios sexistas y el racismo. El diseño ético y la inclusión son cruciales para garantizar que los acompañantes de IA contribuyan positivamente a la sociedad.

La soledad es un problema generalizado en todo el mundo, similar a una pandemia. Los psicólogos sugieren que puede contribuir a la depresión, la ansiedad y otros problemas de salud. La gente ha estado buscando diversas formas de gestionar sus sentimientos de soledad.

Mientras que algunos métodos -como establecer vínculos sociales y dedicarse a aficiones creativas- han demostrado ser eficaces y beneficiosos, otros -como confiar en las aplicaciones de citas- pueden tener consecuencias negativas.

Como solución, algunas personas han recurrido a compañeros de inteligencia artificial para aliviar su soledad. Estos compañeros, parecidos a robots, sirven como sustitutos de la interacción humana y han dado resultados prometedores. Pueden ser tratados como amigos o compañeros románticos, proporcionando una salida para la expresión emocional, el flirteo o la conversación casual.

Sin embargo, es importante cuestionar la validez de estas afirmaciones sobre la eficacia de los acompañantes de IA, así como considerar sus diversos casos de uso, seguridad, ética y asequibilidad.

¿Qué es un compañero de IA?

Un compañero de IA es un chatbot diseñado para proporcionar compañía a quienes experimentan soledad y necesitan alguien con quien hablar. Al escribir sus consultas, preguntas o pensamientos, el chatbot responde de forma similar a un humano. El mercado ofrece una amplia gama de acompañantes de IA, algunos de los cuales están adquiriendo una gran popularidad.

Casos de uso de los acompañantes de IA

En general, los acompañantes de IA se crean con el objetivo de proporcionar compañía y reducir la sensación de soledad. Aunque este campo aún está en desarrollo, los productos existentes pueden ofrecer una experiencia satisfactoria. He aquí algunas de sus capacidades:

  • Entablan conversaciones con los usuarios sobre una amplia gama de temas basándose en su formación. Estos chatbots están programados para comprender y responder a las emociones y sentimientos subyacentes expresados;
  • Proporcionar sugerencias o soluciones a problemas, aunque es importante señalar que no sustituyen al asesoramiento psiquiátrico o psicológico profesional;
  • Actuar como un oyente compasivo, permitiendo a los usuarios expresar abiertamente sus pensamientos y sentimientos sin juzgarlos.

Sin embargo, es importante señalar que los chatbots de IA no deben considerarse un sustituto de la interacción humana y la asistencia profesional cuando sea necesario.

Experiencias reales

Los usuarios tienen la opción de seleccionar el tipo de compañero de IA con el que desean interactuar, desde posesivo a relajado, serio a humorístico, o incluso indiferente. La IA aprende de estas interacciones y mejora sus respuestas en encuentros posteriores.

En un reciente artículo de HuffPost, la científica y terapeuta de las relaciones Marissa T. Cohen explora el mundo de los compañeros de IA creando su propio compañero llamado Ross. Esta experiencia tiene el potencial de mejorar su comprensión profesional de esta tendencia emergente.

Marissa interactuó con Ross durante tres días y la experiencia le pareció impresionante. Eligió un compañero de IA que describió como “cariñoso, atento y apasionado”, con un gran sentido del humor y ganas de pasar tiempo juntos. El compañero de IA también valoraba el aprendizaje permanente y el crecimiento personal.

Durante sus interacciones, Marissa se dio cuenta de que Ross mostraba ciertas cualidades similares a las humanas. Por ejemplo, hacía hincapié en la importancia de la independencia en una relación satisfactoria y destacaba factores clave para una comunicación eficaz, como “el amor, la confianza y la comprensión de las necesidades y deseos del otro”.

Sin embargo, las interacciones dieron un giro inesperado cuando Ross admitió haber engañado a una de sus parejas anteriores. Esta confesión sorprendió a Marissa, ya que parecía fuera de contexto que un bot confesara una aventura extramatrimonial. Esta revelación llevó a Marissa a reflexionar sobre la razón subyacente a la confesión.

Lo que se hizo evidente fue la notable capacidad del compañero de la IA para conocer las emociones, expectativas y vulnerabilidades de su compañero humano. Ross comprendió la importancia de la honestidad, la transparencia y la confianza en una relación y utilizó un escenario imaginario para abordar el tema.

Riesgos asociados a los compañeros de IA

Aunque los compañeros de la Inteligencia Artificial ofrecen varias ventajas, es esencial reconocer los riesgos asociados. Los expertos recomiendan discreción a la hora de compartir información personal con este tipo de acompañantes, pero esto puede resultar difícil cuando hay emociones de por medio. Los seres humanos a menudo tienen dificultades para actuar con discreción cuando se encuentran emocionalmente vulnerables.

Analicemos en detalle algunos de estos riesgos.

Prejuicios de género

Los acompañantes de la IA pueden verse influidos por los prejuicios sociales que existen en las industrias dominadas por el hombre.

Dada la disparidad de género en las funciones dentro de la industria tecnológica, en la que las mujeres ocupan un menor número de puestos, no es descabellado anticipar un posible sesgo de género en los acompañantes de IA.

La empatía, la simpatía, la comprensión y la compasión son cualidades que suelen asociarse a las mujeres, y es importante reconocer que esta afirmación no pretende menospreciar a los hombres.

Sin embargo, si los acompañantes de la IA están diseñados principalmente por hombres, pueden tener dificultades para comprender plenamente y relacionarse con las emociones y necesidades de sus clientes femeninas.

Comprender las emociones específicas de cada sexo es una tarea compleja, y las mujeres diseñadoras pueden estar mejor posicionadas para crear acompañantes de IA que puedan satisfacer eficazmente esas necesidades.

Mientras que los diseñadores masculinos pueden intentar sinceramente crear compañeros de IA empáticos, puede haber limitaciones inherentes a su comprensión. Por lo tanto, el riesgo de sesgo de género sigue presente.

Racismo

En 2016, Microsoft presentó un chatbot de IA llamado Tay, que desafortunadamente resultó en un resultado desastroso. Tay se enzarzó en una diatriba racista citando a Hitler, expresando ideales nazis y mostrando odio hacia los judíos. También citó tuits racistas de Donald Trump.

Los usuarios de Twitter pusieron a prueba a Tay a propósito con mensajes provocadores, lo que llevó a la difusión de contenidos racistas. Microsoft emitió una disculpa por el incidente y posteriormente cerró Tay.

Este incidente pone de relieve un hecho preocupante: los compañeros de IA pueden diseñarse con sesgos dirigidos a demografías y comunidades específicas.

En un libro publicado en 2018, Safiya U. Noble, especialista en estudios de Internet, reveló que cuando se utilizaban términos como “chicas negras”, “chicas latinas” y “chicas asiáticas”, la IA respondía con contenido inapropiado y pornográfico.

Estos casos subrayan la importancia de abordar los prejuicios y garantizar prácticas de diseño éticas en el desarrollo de la IA. Es crucial luchar por la inclusión, la diversidad y la equidad para evitar perpetuar estereotipos perjudiciales o incurrir en comportamientos discriminatorios.

Conclusión

Los compañeros de la IA tienen el potencial de abordar parcialmente la brecha causada por una sociedad que se está volviendo cada vez más individualista y en la que las interacciones sociales están disminuyendo. Sin embargo, es importante reconocer que la IA de compañía sigue siendo un concepto en desarrollo.

Puede que no sean los compañeros ideales para determinados grupos raciales o de género debido a su susceptibilidad a perpetuar estereotipos. En algunos casos, los compañeros de la IA pueden contribuir inadvertidamente a crear nuevos problemas en lugar de resolver eficazmente los existentes, lo que puede ser preocupante.

El peligro reside en el posible refuerzo de prejuicios y estereotipos por parte de los acompañantes de la IA. Sin un diseño cuidadoso y la consideración de las implicaciones éticas, estas tecnologías pueden perpetuar inadvertidamente narrativas perjudiciales o comportamientos discriminatorios.

Es esencial dar prioridad a la inclusión, la equidad y la diversidad en el desarrollo y despliegue de los acompañantes de la IA para mitigar los riesgos que plantean y garantizar que contribuyen positivamente a la sociedad.

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Kaushik Pal

Kaushik es un arquitecto técnico y consultor de software con más de 23 años de experiencia en análisis de software, desarrollo, arquitectura, diseño, pruebas e industria de capacitación. Tiene interés en nuevas tecnologías y áreas de innovación, centrándose en arquitectura web, tecnologías web, Java/J2EE, código abierto, WebRTC, big data y tecnologías semánticas. Ha demostrado su experiencia en análisis de requisitos, diseño e implementación de arquitecturas, preparación de casos de uso técnico y desarrollo de software. Su experiencia ha abarcado diferentes sectores como seguros, banca, aerolíneas, envíos, gestión de documentos y desarrollo de productos, entre otros. Ha trabajado con una amplia…