Smart Home

¿Qué es una Smart Home o casa inteligente?

Una casa inteligente es un sofisticado conjunto de tecnología punta que hace que su hogar sea más receptivo, eficiente y seguro. En esencia, una casa inteligente consta de dispositivos interconectados que automatizan y agilizan las tareas domésticas, como el ajuste de la temperatura ambiente, el control de la iluminación y la gestión de los sistemas de seguridad.

Cada dispositivo inteligente suele estar conectado a un concentrador o plataforma central a través del Internet of Things (IoT) o Internet de las Cosas, que permite a los propietarios controlar estas funciones a distancia.

Historia del desarrollo de las casas inteligentes o Smart Homes

Antes, las casas eran en gran medida estructuras inertes, simples espacios donde se desarrollaba la vida. Con la llegada de la tecnología doméstica inteligente, los hogares se han transformado en sistemas interactivos que se adaptan y responden a las necesidades de quienes los habitan. Este cambio se atribuye principalmente a un grupo de dispositivos y tecnologías que van más allá de los electrodomésticos tradicionales, ofreciendo un nivel de automatización que antes era material de ciencia ficción.

Una de esas tecnologías fundamentales son los sistemas de domótica. Estos sistemas funcionan como el centro de control de una casa inteligente, conectando varios dispositivos inteligentes y permitiendo a los propietarios controlarlos a través de un punto centralizado. Puede ser tan sencillo como programar la cafetera para que te prepare la infusión de la mañana o tan complejo como configurar una intrincada red de cámaras de seguridad que envíen información en tiempo real a tu smartphone.

Otro avance tecnológico que da forma a los hogares inteligentes es la adopción del IoT. Esta tecnología permite que los dispositivos “hablen” entre sí a través de Internet, compartiendo datos y coordinando acciones sin intervención humana. Por ejemplo, su termostato inteligente puede aprender sus ajustes de temperatura preferidos a lo largo del tiempo y ajustar el sistema de calefacción o refrigeración en consecuencia.

Al integrar varios dispositivos, desde la iluminación a la seguridad, pasando por los sistemas de entretenimiento, IoT se ha convertido en el pegamento digital que mantiene unido el hogar inteligente, garantizando una experiencia de vida interconectada y sin fisuras.

Hacer el cambio: Aspectos básicos del hogar inteligente o Smart Home

La transición a un hogar inteligente es un proceso gradual pero transformador. No se trata de descartar de golpe todos los electrodomésticos tradicionales ni de instalar una legión de aparatos futuristas de la noche a la mañana. Por el contrario, el viaje suele evolucionar con el tiempo, a menudo comenzando con un único dispositivo inteligente como un altavoz inteligente o una bombilla inteligente.

Con el tiempo, a medida que los propietarios se sienten cómodos con la tecnología y sus ventajas, se incorporan más dispositivos, construyendo poco a poco una compleja red de sistemas interconectados que funcionan en armonía para hacer el hogar más inteligente.

Para establecer un hogar inteligente se necesitan ciertos elementos fundamentales. Uno de ellos es una sólida conexión a Internet. Teniendo en cuenta la dependencia del IoT, donde los dispositivos se comunican e intercambian datos constantemente a través de Internet, disponer de Internet estable y rápido es imprescindible. Es la columna vertebral que mantiene unido tu hogar inteligente, garantizando una comunicación fluida entre tus dispositivos.

Además de Internet, por supuesto, el otro requisito clave son los propios dispositivos inteligentes. Pueden ser termostatos inteligentes, sistemas de iluminación, cámaras de seguridad inteligentes o incluso electrodomésticos avanzados como frigoríficos o lavadoras inteligentes. El tipo y número de dispositivos que elija dependerá en gran medida de sus necesidades, preferencias y presupuesto.

También es posible que necesites un hub central o un altavoz inteligente como Google Home o Amazon Alexa, que actúe como director de orquesta, dirigiendo el funcionamiento de tus dispositivos inteligentes y permitiéndote controlarlos cómodamente desde un único punto.

Cuando empieces a desentrañar el potencial de la tecnología doméstica inteligente y te embarques en esta transformación digital del hogar, recuerda que la paciencia es clave. Se trata de construir poco a poco un espacio vital que se adapte a tu estilo de vida, mejorando no solo la comodidad y la eficiencia sino, en última instancia, tu calidad de vida.

Componentes de una casa inteligente

El proyecto de una casa inteligente es complejo y lleno de matices, y consta de varios componentes clave que contribuyen a la sinergia de un espacio vital interconectado. Cada componente es como un engranaje de una máquina bien engrasada, que trabaja con los demás para ofrecer una experiencia doméstica cómoda y eficiente. Los elementos fundamentales son:

  • Dispositivos y electrodomésticos inteligentes: En la vanguardia del hogar inteligente están los actores visibles. Entre ellos se encuentran los sistemas de iluminación adaptables, los sistemas de calefacción y refrigeración que aprenden sus preferencias y los frigoríficos inteligentes que pueden pedir comida cuando se está quedando sin existencias. Estos dispositivos no sólo ofrecen un control y una personalización asombrosos, sino que también suelen ser más eficientes desde el punto de vista energético.
  • Sistemas de domótica: Actuar como el coreógrafo que guía a los actores en el sistema de automatización del hogar. Este sistema conecta varios dispositivos inteligentes, facilita su interacción y permite a los propietarios controlarlos desde una interfaz centralizada. Este control puede ir desde establecer rutinas diarias, como preparar el café de la mañana, hasta programar complejos protocolos de seguridad.
  • Sensores: La red sensorial de una casa inteligente se compone de varios sensores. Por ejemplo, sensores de movimiento para automatizar la iluminación, sensores de temperatura para termostatos inteligentes y detectores de humo para alertar de posibles riesgos de incendio.
  • Smart Home hubs y controladores del hogar inteligente: Estos dispositivos actúan como el cerebro de la operación. Permiten gestionar todos los dispositivos inteligentes desde una ubicación central. Tanto si desea atenuar las luces, como subir la calefacción o reproducir su música favorita, su dispositivo doméstico inteligente espera sus órdenes.
  • Sistemas de seguridad inteligentes: Estos sistemas son los guardianes de una casa inteligente. Desde cerraduras inteligentes controladas a distancia, pasando por cámaras de seguridad que envían información en tiempo real a tu smartphone, hasta sistemas de alarma que te alertan de actividades inusuales, garantizan la seguridad de tu hogar.

El verdadero arte del hogar inteligente reside en la armonía entre estos componentes, cada uno de los cuales contribuye a crear un ecosistema que se adapta a ti, haciéndote la vida más fácil, cómoda y segura.

El ecosistema del hogar inteligente o Smart Home

Una casa inteligente es una maravilla de la tecnología, no sólo por los dispositivos individuales que la componen, sino por la intrincada red que forman juntos. Los dispositivos interactúan entre sí, intercambiando datos e instrucciones para crear un ecosistema interconectado: el ecosistema del hogar inteligente. La red funciona sobre la espina dorsal de las tecnologías de comunicación inalámbrica y aprovecha varias plataformas.

Ecosistema del hogar inteligente
Un conjunto de dispositivos inteligentes, tecnologías de comunicación avanzadas y plataformas de control que trabajan en armonía. Este ecosistema es lo que transforma una colección de dispositivos inteligentes en un hogar inteligente
.

La interacción entre varios dispositivos inteligentes es la clave. Cada dispositivo no funciona como una unidad aislada, sino como parte de un sistema más amplio. Por ejemplo, tu cámara de seguridad inteligente puede detectar a un intruso y, al mismo tiempo, ordenar a tu sistema de alarma inteligente que active una alarma, a tus luces inteligentes que parpadeen y a tus cerraduras inteligentes que aseguren las puertas. Este nivel de comunicación entre dispositivos es lo que realmente da vida a su hogar.

Esta comunicación entre dispositivos es posible gracias a tecnologías de comunicación inalámbrica como Wi-Fi, Bluetooth, ZigBee y Z-Wave. Estas tecnologías, cada una con sus propios puntos fuertes, forman el sustento que conectan tus dispositivos inteligentes, permitiéndoles intercambiar datos y coordinar acciones. Wi-Fi, con su amplio alcance y altas velocidades de transferencia de datos, se utiliza a menudo para dispositivos que requieren un intercambio de datos sustancial. Bluetooth es preferible para dispositivos de corto alcance y bajo consumo energético, mientras que ZigBee y Z-Wave son ideales para crear redes de malla WiFi en las que cada dispositivo puede retransmitir datos a otros, ampliando el alcance de su red doméstica inteligente.

A la cabeza de este ecosistema del hogar inteligente se encuentran varias plataformas como Google Home, Amazon Alexa y Apple HomeKit. Estas plataformas actúan como puntos de control centrales donde los propietarios pueden gestionar todos sus dispositivos inteligentes. Integran la funcionalidad de varios dispositivos en una única interfaz fácil de usar, que puede controlarse mediante comandos de voz o aplicaciones de smartphone.

Ventajas de un hogar inteligente

La transformación en una casa inteligente mejora su experiencia vital. Esta mejora se manifiesta en varios beneficios distintos: la comodidad y el confort, el aumento de la eficiencia energética y el ahorro, el aumento de la seguridad y la protección, y las ventajas del aging-in-place y la accesibilidad.

Comodidad y confort

La ventaja más obvia es la incomparable comodidad y confort que ofrecen las casas inteligentes. Al automatizar las tareas domésticas habituales, como el ajuste de la iluminación o el control de la temperatura, las casas inteligentes aportan una facilidad en la vida que supera con creces las capacidades de las casas tradicionales.

Imagínese que su cafetera inteligente le prepara el café de la mañana a la hora prevista o que su sistema de iluminación inteligente ajusta la intensidad de la luz a medida que avanza el día.

Estas complejidades, aunque aparentemente pequeñas, se suman para formar un entorno de vida altamente personalizado y confortable.

Eficiencia energética y ahorro

Las casas inteligentes también optimizan el uso de la energía, lo que se traduce en ahorros tangibles para los propietarios. Dispositivos como termostatos inteligentes, bombillas de bajo consumo y regletas inteligentes trabajan juntos para minimizar el derroche de energía.

Aprenden sus hábitos, se adaptan a sus rutinas y toman decisiones inteligentes. Por ejemplo, un termostato inteligente puede aprender tus ajustes de temperatura preferidos y ajustarlos automáticamente cuando estás fuera, ahorrando en calefacción y refrigeración.

Seguridad y protección

Las casas inteligentes también ofrecen una gran mejora en términos de seguridad. Dispositivos como cerraduras inteligentes, cámaras de seguridad y sistemas de alarma proporcionan información en tiempo real sobre el estado de seguridad de su hogar y pueden alertarle de cualquier actividad inusual.

Ya sea cerrando las puertas a distancia o recibiendo en su smartphone imágenes en directo de las cámaras de seguridad, las funciones de seguridad mejoradas de una casa inteligente le proporcionan una tranquilidad que las casas tradicionales no pueden ofrecer.

Envejecimiento y accesibilidad

Por último, las casas inteligentes facilitan el envejecimiento en el hogar y mejoran la accesibilidad. La automatización de las tareas cotidianas, los sistemas de alerta de emergencia y los controles activados por voz pueden mejorar significativamente la calidad de vida de las personas mayores y con discapacidades diferentes. Ofrecen un nivel de independencia y facilidad que hace que las actividades diarias sean más sencillas, seguras y cómodas.

Con todo esto en mente, es fácil decir que una casa inteligente es también una transformación del estilo de vida. Al adoptar la tecnología doméstica inteligente, invita a su hogar a la comodidad, la eficiencia, la seguridad y la accesibilidad.

Lo mejor de todo es que esto no es el futuro, es el presente.

Preocupaciones y retos

Aunque los hogares inteligentes conllevan muchas ventajas, su aparición también ha planteado varias preguntas y retos. Desde las preocupaciones por la privacidad y la seguridad hasta las complejidades tecnológicas y la posible carga financiera, el camino hacia la integración de la tecnología inteligente en los hogares no está exento de obstáculos.

Comprender estas cuestiones es importante para cualquiera que desee que una casa inteligente forme parte de su vida.

Preocupaciones/Retos Descripción
Privacidad y Seguridad En una era en la que los datos son poder, la privacidad y la seguridad son una prioridad. Los dispositivos inteligentes recopilan grandes cantidades de datos sobre la vida de los propietarios de viviendas que, si no se protegen adecuadamente, podrían dar lugar a violaciones de la privacidad o robos de identidad.

Además, los hogares inteligentes son objetivos potenciales de ciberataques, como el pirateo de cámaras de seguridad o la manipulación de cerraduras inteligentes. Incluso las bombillas inteligentes están en peligro.

Complejidades tecnológicas La compatibilidad y la interoperabilidad plantean retos importantes en los hogares inteligentes. No todos los dispositivos inteligentes se comunican en el mismo idioma ni admiten los mismos protocolos de comunicación, lo que puede dar lugar a problemas de compatibilidad.

Por ejemplo, una cerradura inteligente que utilice ZigBee podría no conectarse con un concentrador que sólo admita Wi-Fi o Bluetooth sin hardware adicional. Los rápidos avances tecnológicos también pueden provocar una rápida obsolescencia.

Coste y complejidad de la instalación Montar una casa inteligente es una inversión importante, ya que los dispositivos de alta tecnología suelen tener un precio elevado. El proceso de instalación puede ser complejo y requiere conocimientos técnicos y una planificación cuidadosa.

Incluso después de la instalación, la gestión de una red de dispositivos conectados puede ser abrumadora para algunos, especialmente para los que no son expertos en tecnología.

A pesar de estos retos, el mundo de los hogares inteligentes evoluciona continuamente. Las empresas están invirtiendo mucho para resolver estos problemas, mejorando el cifrado de datos para una mayor seguridad, aumentando la compatibilidad para una interoperabilidad más fluida y simplificando las interfaces para un uso más fácil. Además, el coste está disminuyendo gradualmente a medida que la tecnología se hace más accesible y competitiva.

Seguridad en el hogar inteligente y mantenimiento de la privacidad

Vivir en una casa inteligente significa abrirse a un mundo en el que la tecnología interactúa con nuestra vida cotidiana a un nivel verdaderamente íntimo. A medida que nuestros hogares aprenden más sobre nosotros, la importancia de asegurar este conocimiento y mantener nuestra privacidad se vuelve más crucial. Es un aspecto fundamental que todo propietario de una casa inteligente debe comprender y abordar.

Los dispositivos domésticos inteligentes generan e intercambian enormes cantidades de datos. Estos datos, si no se protegen, pueden convertirse en un objetivo para los ciberdelincuentes. Como se ha mencionado, una brecha podría exponer información sensible o incluso conceder el control no autorizado de sus dispositivos inteligentes. En el peor de los casos, un sistema de seguridad inteligente comprometido podría dar acceso a su casa a un ladrón, o un aparato inteligente pirateado podría convertirse en una puerta de entrada para un ciberataque a su red doméstica.

A la luz de estos riesgos, resulta esencial seguir las mejores prácticas de seguridad y privacidad.

  1. Invierta en dispositivos inteligentes de fabricantes de confianza que den prioridad a la seguridad. Asegúrese de que estos dispositivos reciben actualizaciones periódicas de firmware para protegerse de las últimas amenazas a la seguridad.
  2. Concéntrese en la seguridad de las contraseñas. Las contraseñas predeterminadas de los dispositivos inteligentes deben cambiarse lo antes posible y sustituirse por contraseñas únicas y seguras. El uso de la autentificación de dos factores, cuando esté disponible, añade una capa adicional de seguridad.
  3. Asegúrese de que su red Wi-Fi doméstica es segura. Esto significa utilizar un cifrado potente (como WPA3), actualizar periódicamente el firmware del router y, posiblemente, configurar una red independiente sólo para sus dispositivos inteligentes.
  4. Sea consciente de los datos que recogen sus dispositivos inteligentes y de cómo se utilizan. Leer y comprender la política de privacidad de sus dispositivos es un buen comienzo. Utilice la configuración de privacidad para limitar la recopilación de datos siempre que sea posible.
  5. Considere la posibilidad de realizar una auditoría de seguridad de su red doméstica inteligente. Para ello, puede recurrir a servicios profesionales o a herramientas y software de seguridad que puede instalar usted mismo. Las auditorías periódicas pueden ayudar a detectar cualquier vulnerabilidad y garantizar la seguridad de su hogar inteligente.

Si conoce los riesgos y sigue las mejores prácticas, podrá disfrutar de las comodidades de un hogar inteligente y, al mismo tiempo, salvaguardar su dominio digital.

Solución de problemas comunes

Uno de los problemas más comunes tiene que ver con la conectividad. Dado que la mayoría de los dispositivos inteligentes dependen del Wi-Fi para funcionar, problemas como una señal débil o interferencias pueden impedir su funcionamiento. Las soluciones pueden ser tan sencillas como cambiar la posición del router, cambiar el canal Wi-Fi o invertir en un extensor WiFi que puede ampliar la señal funcionando como puntos de retransmisión de la red.

Otro problema común es la compatibilidad de los dispositivos. No todos los dispositivos inteligentes se comunican utilizando los mismos protocolos, lo que puede provocar conflictos. Esto puede requerir ajustar la configuración, actualizar el software o, en algunos casos, optar por dispositivos que sean compatibles con el ecosistema tecnológico dominante de tu hogar, ya sea Amazon Alexa, Google Home o Apple HomeKit.

Disponibilidad de recursos para la resolución de problemas

Cuando se trata de solucionar problemas, hay una gran variedad de recursos a mano. Empiece por los manuales de usuario o las páginas de asistencia que proporciona el fabricante del dispositivo. Suelen incluir instrucciones paso a paso para resolver problemas comunes y pueden ser una gran herramienta para comprender mejor los dispositivos.

Los foros y comunidades de usuarios en línea también pueden ser un tesoro de información. Lugares como r/smarthome de Reddit o diversos foros tecnológicos están llenos de usuarios que comparten sus experiencias y soluciones. Estos intercambios entre iguales pueden ser increíblemente instructivos y, a menudo, ofrecen soluciones incluso a los problemas más oscuros.

Tampoco hay que olvidar el servicio de atención al cliente. Muchas empresas ofrecen un buen servicio de atención al cliente, con opciones de teléfono, correo electrónico y chat en directo.

Hogar inteligente y sostenibilidad

La conversación sobre los hogares inteligentes va más allá de la comodidad y la seguridad para abarcar la sostenibilidad. Las casas inteligentes, con su promesa de eficiencia y conservación, están transformando la forma en que consumimos y conservamos los recursos, contribuyendo al impulso global de la sostenibilidad.

Un aspecto central es la eficiencia energética. Algunos dispositivos inteligentes están diseñados para minimizar el derroche de energía. Los contadores de energía inteligentes pueden proporcionar información en tiempo real sobre el consumo de energía, lo que fomenta un uso más consciente.

La gestión del agua es otro ámbito en el que los hogares inteligentes pueden contribuir a la sostenibilidad. Los sistemas de riego inteligentes pueden adaptarse a las previsiones meteorológicas y evitar el derroche de agua ajustando los programas de riego en función de las predicciones de lluvia. Los detectores de fugas inteligentes pueden identificar y alertar a los propietarios de fugas de agua, lo que evita el desperdicio de agua y daños potencialmente costosos.

Sin embargo, la sostenibilidad de las casas inteligentes tiene su lado malo. La producción, el uso y la eliminación de los dispositivos inteligentes tienen un coste medioambiental. A menudo contienen materiales que pueden ser nocivos si no se eliminan adecuadamente. Además, la energía necesaria para fabricarlos y hacerlos funcionar contribuye a las emisiones de carbono.

Para mitigar estos impactos, puedes elegir dispositivos inteligentes respetuosos con el medio ambiente. He aquí algunos aspectos que debes tener en cuenta a la hora de elegir:

  • Busca productos con clasificación de eficiencia energética;
  • Opta por dispositivos fabricados para durar;
  • Elija fabricantes que se comprometan con prácticas de producción sostenibles;
  • Comprueba si la empresa ofrece un programa de devolución de sus productos, para asegurarte de que los dispositivos viejos se reciclan adecuadamente.

Es importante tomar decisiones inteligentes no sólo en cuanto a los aparatos que decidimos introducir en nuestros hogares, sino también en cuanto a cómo los utilizamos y nos deshacemos de ellos.

Pack de iniciación al hogar inteligente

Para quienes estén listos para sumergirse en el mundo de las casas inteligentes, recuerde que no se trata de transformaciones de la noche a la mañana, sino de una integración gradual. Su belleza reside en su flexibilidad para adaptarse a diferentes estilos de vida y preferencias.

  1. En el corazón de cualquier hogar inteligente hay una conexión a Internet estable, segura y robusta. Es la base sobre la que se comunican los dispositivos inteligentes. Por eso, el primer paso es invertir en un router de buena calidad capaz de gestionar varios dispositivos.
  2. A continuación, considere un smart home hub. Estos hubs, como Amazon Echo o Google Home, actúan como punto de control central para tus dispositivos inteligentes. A menudo vienen con asistentes de voz: Alexa, Google Assistant o Siri.
  3. A partir de ahí, lo que elijas añadir a tu hogar inteligente depende en gran medida de tus necesidades e intereses específicos. Algunos de los elementos iniciales más comunes son las bombillas inteligentes, que permiten controlar y automatizar la iluminación del hogar, y los enchufes inteligentes, que pueden convertir en inteligente cualquier dispositivo conectado.
  4. Para los interesados en la seguridad doméstica, merece la pena considerar las cerraduras y cámaras de seguridad inteligentes. Si la eficiencia energética es una prioridad, un termostato inteligente es un buen punto de partida.

Una recomendación, sin embargo, es ceñirse a un único ecosistema doméstico inteligente (Amazon, Google, Apple) al empezar. Esto puede ayudar a garantizar la compatibilidad y la facilidad de control.

¿Cuánto cuesta una casa inteligente?

Las casas inteligentes aportan una mezcla de comodidades modernas, pero a menudo van acompañadas de consideraciones financieras. Evaluar el coste de una casa inteligente no consiste simplemente en sumar los precios de los distintos dispositivos. Es una ecuación compleja en la que intervienen el coste inicial de los dispositivos, el ahorro potencial y el equilibrio entre los costes a corto plazo y el ahorro a largo plazo.

El coste de los dispositivos inteligentes constituye la capa principal de esta ecuación financiera. Los productos inteligentes para el hogar abarcan una amplia gama de precios, dependiendo de los distintos grados de sofisticación y funcionalidad. Una bombilla inteligente básica puede adquirirse por tan solo 10 dólares, mientras que un sistema de seguridad inteligente completo puede costar varios miles de dólares.

Los electrodomésticos inteligentes, como frigoríficos o lavadoras, tienen un precio más elevado, a veces el doble o más que sus homólogos tradicionales. También hay que tener en cuenta el coste de los hubs o altavoces inteligentes, como Amazon Alexa o Google Home, y los posibles gastos de instalación o mantenimiento.

Sin embargo, la inversión en dispositivos inteligentes no está exenta de beneficios. Uno de los incentivos financieros más convincentes de un hogar inteligente es el potencial de ahorro de energía. Los termostatos inteligentes, como se mencionó anteriormente, aprenden sus preferencias de horario y temperatura con el tiempo, lo que ayuda a evitar el derroche de calefacción o refrigeración cuando no está en casa. Los sistemas de iluminación inteligentes pueden atenuar o apagar automáticamente las luces de las habitaciones desocupadas. Con el tiempo, estos ahorros de energía pueden acumularse, reduciendo sus facturas mensuales de servicios públicos.

Esto nos lleva al concepto de costes a corto plazo frente a ahorros a largo plazo. Sí, instalar una casa inteligente implica una inversión económica inicial, que puede ser considerable dependiendo de los dispositivos que elijas. Sin embargo, es importante mirar más allá de los costes inmediatos y considerar los ahorros a largo plazo. Los dispositivos inteligentes no sólo pueden reducir el consumo de energía, sino que también pueden contribuir al ahorro de otras formas.

Un sólido sistema de seguridad inteligente, por ejemplo, podría reducir las primas del seguro de hogar. Además, la comodidad y el confort añadidos que aporta una casa inteligente pueden considerarse una mejora de la calidad de vida en general, un beneficio que, aunque no es fácil de cuantificar, es ciertamente valioso.

Determinar el coste exacto de una casa inteligente puede resultar complicado debido a la variedad de opciones disponibles y a las necesidades individuales de cada propietario. Algunos pueden optar por una configuración básica con unos pocos dispositivos inteligentes, mientras que otros pueden optar por una solución doméstica inteligente totalmente integrada.

En esencia, las casas inteligentes son una inversión. Y como con cualquier inversión, se trata de mirar más allá del presente y prever las posibilidades del futuro.

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Marshall Gunnell

Marshall es un experimentado escritor técnico y entusiasta de los videojuegos con sede en Tokio. Es un profesional en el arte de las palabras con cientos de artículos destacados en VGKAMI, Business Insider, How-To Geek, PCWorld, Zapier, y mucho más. Sus escritos han llegado a una audiencia masiva de más de 70 millones de lectores.