Cómo combatir la desinformación en internet

Resumen

La desinformación es un problema importante en la era digital, que afecta a la confianza, la opinión pública y la toma de decisiones. Por ello, es crucial verificar los hechos y promover la alfabetización digital. La clave para luchar contra la desinformación, fortalecer una sociedad informada y protegerla de sus efectos nocivos es un enfoque multilateral en el que participen partes interesadas como particulares, educadores, organizaciones de medios de comunicación, plataformas tecnológicas y gobiernos.

En las dos últimas décadas, el sector de las tecnologías de la información (TI) ha experimentado grandes avances. Estos han sido especialmente destacados en el auge de las aplicaciones de redes sociales y plataformas basadas en la web, que han transformado la forma en que recibimos, percibimos y reaccionamos ante la información procedente de diversas fuentes.

Internet ha experimentado un aumento significativo de la difusión de información falsa. Y la rápida propagación de la información a través de las redes sociales ha exacerbado este problema, que aumenta a un ritmo alarmante.

La información falsa procedente de cualquier fuente puede difundirse ahora con más rapidez que nunca, lo que tiene consecuencias de gran alcance en múltiples sectores de la sociedad.

Desinformación frente a falta de información

En el contexto de la información falsa, se utilizan dos términos relacionados: “falta de información” y “desinformación”. Es importante distinguirlos, ya que ambos conceptos son diferentes.

  • La falta de información es la difusión de información inexacta o engañosa, a menudo de forma involuntaria, sin la intención explícita de engañar o confundir a los demás.
  • La desinformación es la propagación deliberada de información falsa con el objetivo de engañar o confundir a las personas o al público en general, normalmente a gran escala.
    Comprender el impacto de la desinformación es crucial y resulta esencial explorar estrategias para combatir este problema cada vez más grave.

Una de las razones por las que la desinformación tiende a tener una difusión más amplia que la desinformación es el mayor número de personas que pueden compartirla sin saberlo.

Internet ha aportado numerosos beneficios, pero también se ha revelado como un arma de doble filo.

Al tiempo que proporciona acceso a una amplia gama de información y permite la conectividad global, también se ha convertido en un caldo de cultivo para la desinformación, lo que plantea retos para las sociedades y las democracias a todos los niveles.

La facilidad para acceder a la información y compartirla en línea ha fomentado una cultura en la que florece la desinformación, alimentada por la naturaleza viral de las redes sociales.

¿Cómo influye la desinformación en la opinión pública y en la toma de decisiones?

La difusión generalizada de información errónea en las redes sociales y otras plataformas en línea puede erosionar la confianza humana en la tecnología. En presencia de información falsa generalizada, a la gente le resulta difícil distinguir la verdad de la mentira.

La situación se agrava aún más cuando la desinformación empieza a influir en la opinión pública y en los procesos de toma de decisiones críticas. Los efectos de la desinformación son de gran alcance y afectan a diversos ámbitos, como la política, los asuntos sociales y la salud pública.

La desinformación no solo supone una amenaza para las democracias, sino que también pone en peligro la unidad de la sociedad. Un ejemplo notable es la afirmación realizada por los partidarios del candidato perdedor en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, quienes sugirieron que la información engañosa desempeñó un papel importante en la polarización de la opinión pública contra su candidato.

Además, la información falsa no solo alimenta la división, sino que también socava los cimientos de debates públicos sanos sobre cuestiones críticas.

Su presencia obstaculiza la capacidad de las personas para tomar decisiones con conocimiento de causa, lo que puede tener consecuencias para el bienestar general de la sociedad.

El papel de la tecnología y las redes en la intensificación de la desinformación

La tecnología, en particular las plataformas de medios sociales, desempeña un papel importante en la intensificación de la difusión de información errónea entre individuos y comunidades.

Los algoritmos y metodologías diseñados para optimizar la participación de los usuarios pueden promover inadvertidamente la información falsa, contribuyendo a su rápida y amplia difusión.

La naturaleza altamente interconectada de las redes sociales permite la rápida difusión de información errónea a una vasta audiencia, a menudo superando la disponibilidad de información precisa.

La propagación de la desinformación se ve alimentada además por la creación de burbujas de filtros, que surgen de la personalización de los contenidos mediante algoritmos.

¿Qué es una burbuja de filtros?

Una burbuja de filtros, también conocida como marco ideológico, es un estado de aislamiento intelectual que puede resultar de las funciones de búsqueda personalizada que adaptan el contenido a cada usuario.

En un esfuerzo por ofrecer las respuestas más relevantes, los algoritmos analizan la información del usuario, como su ubicación, clics anteriores e historial de navegación, entre otros datos, para filtrar los resultados de la búsqueda.

Como resultado, los usuarios quedan aislados de la información que contradice sus opiniones, residiendo de hecho dentro de una burbuja cultural o intelectual.

Así, las burbujas de filtros contribuyen a perpetuar falsas narrativas y perspectivas limitadas. Además de reforzar nociones y percepciones preconcebidas, limitan el pensamiento crítico y dificultan la consideración de múltiples puntos de vista.

Como resultado, la susceptibilidad de un individuo a la desinformación aumenta a medida que se expone a una gama más reducida de opiniones.

Retos tecnológicos para hacer frente a la desinformación

La naturaleza dinámica de las plataformas en línea y la escala a la que se genera y difunde la información plantean importantes retos tecnológicos para hacer frente a la desinformación.

  • Rápida propagación

La generación de contenidos en Internet y en las plataformas de medios sociales ha alcanzado una velocidad sin precedentes, con más de un petabyte creado diariamente. Por lo tanto, la rápida propagación tanto de la información veraz como de la desinformación plantea un reto importante que requiere la atención y los esfuerzos de los investigadores.

  • Limitaciones algorítmicas

Aunque las plataformas en línea y las aplicaciones de las redes sociales emplean algoritmos para detectar y marcar la información falsa, identificar con precisión la información incorrecta sigue siendo un reto. Las limitaciones de los algoritmos existentes pueden atribuirse a diversos factores, como la falta de comprensión contextual, los grandes volúmenes de datos generados continuamente y la presencia de barreras lingüísticas y culturales.

  • Arquitectura compleja de Internet

La complejidad de Internet sigue avanzando. En consecuencia, la posibilidad de difundir información errónea a través de las fronteras aumenta a un ritmo sin precedentes. Esta rápida propagación plantea importantes retos a la hora de aplicar políticas y normas coherentes en múltiples jurisdicciones.

Además, la percepción de la desinformación varía en los distintos contextos culturales y sociales, lo que complica aún más la tarea de las plataformas en línea. Estas plataformas deben navegar y abordar diversas perspectivas y sensibilidades relacionadas con la desinformación.

  • Estrategias en continuo cambio

Otro reto es la rápida evolución de las tácticas y metodologías utilizadas para difundir desinformación. Las plataformas en línea y las redes sociales deben mejorar constantemente sus mecanismos de detección y prevención para seguir siendo eficaces en la lucha contra el panorama siempre cambiante de la información falsa.

Esto requiere una inversión continua en investigación y desarrollo para mejorar las capacidades de los algoritmos y las técnicas de análisis de datos.

Reforzando la lucha contra la desinformación

  • Poner en práctica iniciativas de comprobación de hechos

Para hacer frente a la desinformación en Internet, distintas organizaciones también han puesto en marcha varias iniciativas de comprobación de hechos. Algunas organizaciones, por ejemplo Google, han introducido herramientas de comprobación de hechos para combatir la proliferación de la desinformación.

También existen otras herramientas de comprobación de hechos, como FactCheck, POLITIFACT, Newtral y The Washington Post Fact Checker.

Además, algunas organizaciones nombran a personas dedicadas que examinan meticulosamente los contenidos para garantizar su exactitud. Éstos emplean técnicas de investigación, consultan a expertos y analizan diversas fuentes para proporcionar una evaluación del contenido basada en pruebas.

El impacto de las iniciativas de verificación de hechos para promover la difusión de información creíble y mejorar la alfabetización digital puede potenciarse mediante la colaboración con los canales de comunicación, las plataformas de medios sociales y otras partes interesadas.

  • Promover la alfabetización digital y el pensamiento crítico

Es imperativo adoptar medidas que prioricen la promoción del pensamiento crítico y la mejora de la alfabetización digital entre el público.

La alfabetización digital se refiere a la capacidad de una persona para encontrar, evaluar y comunicar eficazmente información a través de plataformas digitales. En la batalla contra la desinformación, desempeña un papel crucial al permitir a las personas analizar críticamente la información, discernir las fuentes fiables de las engañosas e identificar los casos de noticias falsas.

Al desarrollar estas habilidades, las personas adquieren la capacidad de tomar decisiones informadas y protegerse contra la influencia de la información engañosa.

La educación de las personas para evaluar críticamente las fuentes de información radica en la práctica de verificar la información a partir de múltiples fuentes fiables, comprobar las afirmaciones y evaluar la credibilidad de los autores o las fuentes de información.

Estas habilidades cultivan una mentalidad perspicaz y promueven el intercambio responsable de información.

  • Incorporar un enfoque multilateral

En la persistente lucha contra la desinformación, un enfoque multilateral puede ser una herramienta eficaz. Entre ellas se incluyen:

  • Individuos;
  • Educadores;
  • Organizaciones de medios de comunicación;
  • Plataformas tecnológicas;
  • Gobiernos.

El papel y la contribución de cada una de las partes interesadas son importantes para combatir la desinformación y cultivar una sociedad más informada.

Los individuos necesitan mejorar sus habilidades de pensamiento crítico, cuestionar las fuentes de información y compartir responsablemente la información dentro de las redes de sus conocidos.

Los educadores deben integrar la alfabetización digital en los planes de estudio, mientras que las organizaciones de medios de comunicación deben seguir normas periodísticas rigurosas y realizar comprobaciones de los hechos e informar con transparencia.

Los medios sociales y las plataformas tecnológicas deben fomentar la transparencia, integrar herramientas de comprobación de hechos y tomar medidas para limitar la visibilidad de la información falsa. Del mismo modo, pueden emplear enfoques de inteligencia artificial (AI) y aprendizaje automático (ML) para desarrollar metodologías capaces de combatir la desinformación y promover una sociedad informada.

Para fomentar la transparencia, la responsabilidad y la ética en el uso de la tecnología, los gobiernos tienen la responsabilidad de desarrollar leyes y reglamentos que apoyen a las organizaciones independientes de verificación de hechos y eduquen al público sobre los riesgos de difundir información incorrecta.

En resumen

La proliferación de la desinformación en la actual era digital plantea considerables problemas a la población. Debido a la mayor dependencia de las redes sociales y las plataformas de Internet, la difusión de información falsa se está acelerando y perjudica la confianza y la opinión pública.

Sin embargo, el impacto de la desinformación puede mitigarse si adoptamos un enfoque multilateral en el que participen individuos, educadores, organizaciones de medios de comunicación, plataformas tecnológicas y gobiernos.

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Assad Abbas

El Dr. Assad Abbas completó su Ph.D. en la North Dakota State University (NDSU), EE. UU. Actualmente, se desempeña como Profesor Asociado Titular en el Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad COMSATS Islamabad (CUI), Campus Islamabad, Pakistán. El Dr. Abbas ha estado afiliado a COMSATS desde 2004. Sus intereses de investigación son principalmente, pero no limitados a, la Salud Inteligente, Análisis de Grandes Datos, Sistemas de Recomendación, Análisis de Patentes y Análisis de Redes Sociales. Su investigación ha aparecido en varias revistas de prestigio, como IEEE Transactions on Cybernetics, IEEE Transactions on Cloud Computing, IEEE Transactions on…